“ZAMBOMBA, ZAMBOMBA; CARRIZO, CARRIZO”…

27 12 2018

LA PECULIAR ZAMBOMBA, ELABORADA ARTESANALMENTE CON LA PIEL SECA DE LA VEJIGA DEL CERDO TRAS LA TRADICIONAL MATANZA, ERA ANTAÑO EL ACOMPAÑAMIENTO SONORO PARA PEDIR EL AGUINALDO POR LAS CASAS DE NUESTRO PUEBLO

 

Estaba deseando que llegara la época de la tradicional matanza del cerdo, que solía coincidir con el final del otoño -(11 de noviembre festividad de san Martín)-, y el principio del invierno. La muchachada de Fontanarejo esperaba expectante el acontecimiento por dos motivos fundamentales: esa jornada no se solía asistir a la escuela y, además, l@s muchach@s se divertían de lo lindo con un ritual festivo-matancero que consistía por un lado en hacer migas en el paraje de “Las Tres Escalerillas” con la “pajarilla” y el testuz del guarro; y por otro en columpiarse en “el mecedor”, un rústico columpio que se preparaba con una soga colgando y atada a la rama de un chaparro u olivo. Eran, sin duda, otros tiempos inolvidables que aún perduran en el recuerdo de varias generaciones.

Y si, además, de tan celebrada y espera jornada matancera se obtenía la materia prima- (la piel de la vejiga del cerdo) -para elaborar la peculiar y tradicional zambomba, comprenderán que la “chiquillada” estaba contenta y feliz ante un acontecimiento tan atractivo como deslumbrante para un mundo infantil que, por aquél entonces, no conocía la televisión; y menos aún todo el mundo cibernético y digital posterior.

Hay que reseñar, por otro lado, que en algunos pueblos monteños de la zona también se hacían zambombas con piel de conejo tensada sobre un corcho, como se aprecia en la foto que acompaña este texto, facilitada por un amigo de Horcajo de Los Montes. La otra foto de zambombas que aparecen aquí me las han proporcionado unos amigos de Fernán Núñez (Córdoba).

Una letrilla de un villancico ya lejano reflejaba cómo el hato de los pastores y gañanes era, en tiempos pretéritos y de escasez, bastante parco: “Zambomba, zambomba; carrizo, carrizo/ los hombres del campo no comen chorizo/ que comen patatas y pimientos fritos”.

Volviendo al costumbrismo local de antaño, decir que el día de la matanza del gorrino era, tiempo atrás y como he referido, una jornada muy señalada en el calendario lúdico-gastronómico local. Hay un dicho que describe esa fecha como muy pantagruélica en el yantar: “Tres días hay en el año que se llena bien la panza: Jueves Santo, Viernes Santo  y el día de la matanza”. Cabe recordar que en la Semana Santa de antaño en nuestro pueblo se disfrutaba de una rica gastronomía a base de potaje con “pelluelas” y collejas, tortilla de espárragos silvestres, escabeche, arroz con leche, canutillos, rosquillas, “sapillos” etc.

ELABORACIÓN ARTESANAL DE LA ZAMBOMBA

En medio de tanto ajetreo matancero en el que se empleaba a fondo toda la familia y que se traducía en lavar las tripas del cochino, condimentar el “morondongo” y la “moraga”, embutir  las morcillas, los chorizos, despiezar los jamones, los tocinos, los lomos etc.….había siempre un momento importante que consistía en apartar la vejiga del cerdo para elaborar la tradicional zambomba. La citada casquería marrana se solía someter a un proceso de estezado sobre alguna madera o puerta y, a continuación, se inflaba soplando y dejándola orear unos días. Después se colocaba la piel, ya bien seca, atándola tensa con un bramante sobre la boca de un cántaro o puchero roto o en desuso y se le instalaba una paja en el centro, que en nuestro pueblo era habitualmente de centeno. ¡Y ya estaba lista para hacer sonar la ruidosa y ronca pieza!.

La artesanal  zambomba, junto con alguna pandereta, eran los instrumentos de acompañamiento que se utilizaban a la hora de acompañar los tradicionales villancicos que se cantaban por las casas cada día 24 de diciembre al anochecer. Se trataba de un curioso ritual protagonizado por bulliciosos grupos de muchach@s que se presentaban a la puerta de las casas y, tras golpear con el llamador, gritaban un contundente:”¿Se canta , o se reza?”. Tras recibir el consiguiente permiso de acceso, la cuadrilla entraba hasta la cocina y cantaban unos tradicionales villancicos acompañados por el inconfundible, ronco, monótono y fuerte sonido de las zambombas. Así comenzaba el cántico navideño”Tengan ustedes buenas noches/ Señor@s y señoritas/ Que una noche como esta/ Se reciben las visitas”.

Por otro lado, y si se había registrado algún óbito reciente en la familia, entonces se solía pronunciar un solemne “cuanto lo sentimos” y se rezaba un Padrenuestro y un Avemaría.

Tras el emotivo ritual, en forma de cántico o de rezo, se les solía obsequiar al grupo infantil con algún presente a modo de aguinaldo. En tiempos pretéritos y de escasez  incluso cuentan los más mayores que se les daba un puñado de castañas, nueces o bellotas. De aquí seguramente nacería esta letrilla de un villancico que se cantaba entonces: “No quiero bellotas rotas/ Ni castañas con “ventanas”/ Quiero lomo y longaniza/ Para almorzar por la mañana”. Después llegaron los presentes más gastronómicos dándoles mantecados, embutidos, lomo etc.. Y  ya más tarde recibían dinero como aguinaldo…. alguna peseta o “duro”.

Otra tradición fontanarejeña, marcaba que la jornada siguiente, el Día de Navidad, las cuadrillas que había pedido el aguinaldo por las casas la noche anterior, se juntaba en la vivienda de alguno de los componentes para comer unas migas, un arroz con pollo o lo que surgiera.

Sirva este texto con recuerdos del antaño más fontanarejeño para felicitar las Fiestas Navideñas y desear un venturoso y próspero año nuevo 2019, que está a punto de entrar.

J. Muñoz

1

2

3

4





¡CUMPLEAÑOS FELIZ!

16 12 2018

LA “TERTULIA LAS MIGAS” CREA EL GALARDÓN “MIGUERO DE TOMO Y LOMO” CON MOTIVO DE SU V ANIVERSARIO.

NUESTRO PAISANO DON ÁNGEL ALCAIDE ESPINOSA ES EL HOMENAJEADO CON ESTE PREMIO POR SUS VALORES HUMANOS Y SUS CONOCIMIENTOS DEL MUNDO RURAL.

 
La “Tertulia las Migas” ha cumplido, ya, cinco venturosos años. Con tal razón, los tertulianos nos hemos reunido para celebrar tan grato acontecimiento en el restaurante Casa Jacinto, un agradable y acogedor rincón, gestionado por nuestra paisana Toni y su marido Jacinto, uno de los lugares habituales donde realizamos nuestras tertulias.
En este contexto conmemorativo, los tertulianos migueros acordamos instituir un galardón denominado “Miguero de Tomo y Lomo”. Esta merced se concederá a una de las personas invitadas a las tertulias realizadas a lo largo del año.
En este encuentro hemos compartido mesa y mantel para yantar un exquisito y pantagruélico cocido, otro de los platos del acervo culinario de Fontanarejo, nuestro pueblo. A los postres, nuestros anfitriones nos sorprendieron, gratamente, con una deliciosa tarta con el epígrafe: “Feliz aniversario”. Emocionados, cantamos el cumpleaños feliz. Muy placentera esta sorpresa inesperada.
En la sobremesa los tertulianos debatimos sobre qué persona designaríamos agraciado con el galardón recién instituido. Todos nuestros invitados eran meritorios del mismo. Al final, tras un intenso debate, decidimos elegir a don Ángel Alcaide Espinosa “Miguero de Tomo y Lomo”. Consideramos que es una persona polifacética: ha sido pastor, vaquero, cabrero y labrador. Domina todos los entresijos de las tareas agropecuarias. Conoce como la palma de su mano todo el patrimonio etnográfico de nuestro pueblo. Transmite con precisión, emoción y lucidez didáctica sus amplios conocimientos. Ha sido más de treinta años “Alcalde de Medias” manteniendo viva esta singular costumbre de nuestro pueblo. Es un privilegio tener personas como Ángel, un hombre bueno y cabal, testimonio vivo de conocimientos de una cultura que desaparece sin remedio.
Desde aquel lejano noviembre de dos mil trece, han transcurrido cinco años. En este lustro de vida, cincuenta personas han asistido a la “Tertulia las Migas”. Estas personas nos han ilustrado con sus conocimientos. Hemos aprendido mucho y se lo agradecemos. Gozan de nuestro respeto. Los tertulianos consideramos un lujo que hayan departido con nosotros en amenas y didácticas tertulias, compartiendo principios y valores. A todas ellas, nuestra consideración y aprecio.

La Tertulia las Migas desea a todas las personas felices fiestas navideñas y un venturoso año 2019.

Juan Manuel Gómez Fernández

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

11

12

13





LA TERTULIA “LAS MIGAS” REMEMORA LA ESCUELA DE ANTAÑO EN FONTANAREJO

9 11 2018

ANTONIO PASCUAL COLÁS (MAESTRO EN NUESTRO PUEBLO ENTRE LOS AÑOS 1959-1973), JUNTO CON SUS ALUMNOS DE ENTONCES ENRIQUE MUÑOZ GUTIÉRREZ Y SERAFÍN FERNÁNDEZ ARIAS, ASISTIERON COMO INVITADOS AL ENCUENTRO GASTRONÓMICO

LA REUNIÓN TUVO COMO ESCENARIO LA CASILLA DE ELOY, EN VALDEPAJARES, DONDE SE EXPUSIERON FOTOGRAFIAS RETROSPECTÍVAS DE LAS AULAS

Echamos la vista atrás para recordar cómo eran las viejas escuelas y la enseñanza en nuestro pueblo en un tiempo en el que la pizarra, los pupitres de madera, la tiza, los tinteros, el babi, la estufa alimentada con cepas etc. formaban parte de la infraestructura en las viejas aulas.

Para rememorar aquellos tiempos escolares, la tertulia “Las Migas” invitó a Antonio Pascual Colás, que fue maestro en Fontanarejo durante 14 años entre 1959 y 1973, y a dos de sus antiguos alumnos: Enrique Muñoz Gutiérrez y Serafín Fernández Arias.

El encuentro tuvo como escenario la casilla de Eloy, ubicada en Valdepajares,  un entrañable recinto en el que pusimos a la entrada una pequeña exposición con fotos retrospectivas  de las escuelas de antaño. Imágenes con las que nos recreamos los asistentes dando cuerda al recuerdo de un tiempo en el que llegó a haber cerca de 70 niñ@s en una misma aula.

Antes de iniciarse la habitual tertulia, nos comimos dos sartenes de migas con abundantes “tropezones”, entre los que sobresalieron los pimientos “chorruznos” y el bacalao. Además hubo sardinas, pimientos verdes, chorizo, uvas y, ya para finalizar, arrope, leche para las “migas canas” y, como novedad, granadas…..que también ”pegan” con el miguerío. De postre, melones y sandías. Riquísimo todo.

La tertulia sirvió para revivir momentos del ayer escolar en nuestro pueblo con las aulas de niños y de niñas que, en un principio, se ubicaron en el edificio del Ayuntamiento para, años más tarde, pasar a las nuevas escuelas, inauguradas en el año 1956 siendo alcalde Teófilo García, en el recinto donde hoy se ubica el Centro Polivalente. Después se abrieron nuevos aularios.

Recordamos como la gran pizarra, con su inconfundible y entrañable tiza, marcaba un espacio preferente para plasmar las explicaciones, resaltar los sencillos gráficos, señalar la caligrafía etc. etc… Salir a la pizarra suponía para el alumnado un auténtico examen ante el maestro y ante toda la clase.

Los invitados recordaron momentos, anécdotas y situaciones vividas en aquéllos recintos escolares en los que, en un principio, cada alumn@ llevaba su pizarra pequeña con un pizarrín para escribir y, ya más tarde, llegaron los tinteros, las plumas; y después, los bolígrafos, los lapiceros, el Catón, las cartillas Álvarez, los cuadernos, los libros de texto etc. etc.

También hablamos de las obras de teatro que en aquéllos años se pusieron en escena promovidas y escenificadas por la comunidad escolar como “Bodas de Sangre”, “La casa de Bernarda Alba” “Melocotón en almíbar” .  En alguna ocasión y con lo recaudado, sirvieron para organizar excursiones como la llevada a cabo el año 1972 que tuvo como destino Alicante, donde los niños y niñas del pueblo vieron por primera vez el mar, según refleja una crónica del diario alicantino Información. Salamanca y Granada fueron otros destinos.

Antonio, Enrique y Serafín firmaron en el libro de invitados de la “Tertulia las Migas”, recibieron un pañuelo verde recuerdo de nuestras entrañables “Luminarias” de romero que encendemos al atardecer del día 30 de abril, y un pergamino con la historia de Fontanarejo desde sus orígenes hasta nuestros días.

Al terminar el encuentro, los asistentes nos hicimos una foto con los tres invitados para recordar una jornada rica en paisanaje, en paisaje y también en recuerdos escolares. Y encima  acompañó el tiempo con una temperatura casi primaveral en pleno otoño y en plena sierra. Un encuentro completo, sin duda.

J Muñoz

1 2

 3

4

5

6

7

8

9

10

11

12

13

14

15//embedr.flickr.com/assets/client-code.js

16

17

21<script async src="

18

20





LA TERTULIA “LAS MIGAS” HOMENAJEA AL MATRIMONIO FONTANAREJEÑO PURA E ISABELO

1 09 2018

NUESTROS PAISANOS RECIBIERON UNA COMPOSICIÓN ENMARCADA CON LA HISTORIA DE FONTANAREJO JUNTO A UNA FOTO DE SU BODA. LA PAREJA FIRMÓ EN EL LIBRO DE TERTULIANOS INVITADOS TRAS ENTREGARLES EL PAÑUELO VERDE, RECUERDO DE NUESTRAS “LUMINARIAS”

Despedimos el caluroso mes de agosto dándonos un “baño” de paisanaje, de paisaje y de gastronomía autóctona. Degustamos unas exquisitas migas con abundantes “tropezones” en el inmenso contorno de Valdepajares, un encuentro organizado por la tertulia “Las Migas” como homenaje y reconocimiento a nuestros paisanos Pura e Isabelo, matrimonio querido y apreciado. El homenaje se desarrolló en dos actos: el primero se celebró en la casilla de Eloy en el citado rincón de Valdepajares; pero como al ágape no pudo asistir Pura, acudimos al día siguiente a su domicilio en Fontanarejo, donde el matrimonio nos recibió muy agradecido.

Isabelo Castillo Muñoz y su esposa Purificación Castillo Arias recibieron un cuadro en el que se enmarca un pergamino con la historia de Fontanarejo junto a una foto del día de su boda. Ambos firmaron en el libro de invitados de la tertulia “Las Migas”, donde plasmaron mensajes de gratitud, y también recibieron el pañuelo verde, como recuerdo de nuestras singulares “Luminarias” de romero. Todo muy simbólico y emotivo.

Nos “apretamos”, dicho en términos locales, unas riquísimas migas que tostaron y prepararon, con esmero para la ocasión,  Federico y Juanma. Entre los abundantes tropezones sobresalieron las sardinas, los pimientos verdes, el chorizo y el “bacalao”. Para finalizar la comilona hubo arrope y  leche fresca (migas “canas”). Como remate postrero nos comimos una exquisita y fresca sandía. Cojonudo todo.

La tertulia sirvió para dar cuerda el recuerdo y revivir momentos del ayer. Isabelo recordó su decisión, allá por el año 1967, de ingresar en la Guardia Civil, un Cuerpo de Seguridad del Estado del que ha formado parte en diversos destinos, hasta su jubilación, de la que disfruta desde hace unos años.

Salió a relucir aquel tiempo en los que Isabelo se compró un ciclomotor que le costó 12.000 pesetas de antaño (unos 72 euros de ahora); y cuando el litro de gasolina costaba 9 pesetas.

También hablamos del tiempo en el que Isabelo fue presidente de la Asociación de Jubilados y Pensionistas “Raíces de Fontanarejo”. Tres  años en los que, con el apoyo y la gran ayuda de Pura, llevaron a cabo importantes actividades entre las que destacan las 19 excursiones realizadas  para visitar ciudades, parajes y Patrimonio Cultural de España.

En un momento de la plática, salió a relucir el emotivo acto que organizó la citada asociación de jubilados, cuando era presidente Isabelo, en el que se rindió homenaje a tod@s l@s fontanarejeñ@s que por aquel entonces tenían cumplidos más de 90 años. Un acertado y recordado acto, celebrado en un abarrotado Salón Parroquial (antiguo Teleclub).

La tarde/sobremesa dio de sí también para ver un manojo de fotos retrospectivas con momentos del ayer relacionados con las antiguas escuelas y con recordad@s maestr@s; con tradiciones ya perdidas como la “Mogiganga” que se daba a los recién casados cuando la esposa era forastera; con los duros oficios de la siega y de la era; con las rondas de quintos o con el costumbrismo de las añoradas y recordadas verbenas de las Fiestas de Agosto.

Se nos hizo de noche y algunos de los asistentes, en plan “resopón”, cenamos  y también disfrutamos de una radiante luna que, casi llena, asomó alumbrando morros, valles y montañas. Impresionante.

Ya en la retirada dedicamos un rato a observar una inmensa e intensa bóveda celeste. Hubo quien se quedó allí hasta el amanecer para poder ver la primera luz del alba iluminando poco a poco el inmenso contorno de Valdepajares y alrededores: la Hoya de Zorongo, el Morro de los Arroyuelos etc., un instante que, por lo que cuentan, debe merecer la pena. A la próxima, alguno más nos apuntaremos a tan sugerente despertar.

J. Muñoz

Isabelo 1

Isabelo 2

Isabelo 3

Isabelo 4

Isabelo 5

Isabelo 6

Isabelo 7

Isabelo 8

Isabelo 9

Isabelo 10

Isabelo 11

Isabelo 12





QUINTÍN MUÑOZ GUTIÉRREZ ASISTE A LA TERTULIA “LAS MIGAS”, QUE REÚNE A FONTANAREJEÑOS EN MADRID

14 06 2018

NUESTRO PAISANO FIRMÓ EN EL LIBRO DE INVITADOS, RECIBIÓ UN PERGAMINO CON LA HISTORIA DE FONTANAREJO Y EL PAÑUELO VERDE, SIMBÓLICO DE NUESTRAS SINGULARES “LUMINARIAS” DE ROMERO

El último “encuentro miguero” de esta lluviosa primavera 2018 reunió a un grupo de fontanarejeños en el restaurante “El Rincón de Sancho”, ubicado en pleno centro de Madrid y regentado por nuestro paisano Carlos Muñoz, hijo de Celia y de Cele. Asistió como invitado a la tertulia “Las Migas” nuestro paisano Quintín Muñoz Gutiérrez, con el que hablamos, entre otras cosas, de sus vivencias infantiles y adolescentes en en el Alcornocal y en Fontanarejo, además de su larga actividad laboral hasta su reciente jubilación.
Nos comimos unas riquísimas migas que tostó Carlos con esmero para la ocasión. Entre los abundantes tropezones sobresalieron los boquerones, la panceta, el chorizo, las uvas, el arrope y la leche (migas “canas”), estas últimas ya al final de la comilona. Cojonudo todo.
La tertulia y el recuerdo de las vivencias de antaño (las escuelas, el histórico horno de pan de sus abuelos Esteban y María, ubicado en la calle Empedrada) marcaron una interesante sobremesa en la que también hablamos de su trayectoria profesional como policía.
En un momento de la plática, echamos la vista atrás viendo un manojo de fotos restrospectivas de Fontanarejo en las que, entre otros momentos, aparecía Quintín participando como actor en alguna obra de teatro representada antaño en el Teleclub.
Terminamos el encuentro con la firma de Quintín Muñoz Gutiérrez en el libro de invitados de la tertulia “Las Migas”, en el que plasmó una dedicatoria llena de agradecimiento y afecto. Posteriormente le entregamos un pergamino que recoge la historia de nuestro pueblo y un pañuelo verde, simbólico de nuestras entrañables “Luminarias”. Precisamente cerramos la larga sobremesa haciéndonos una foto de grupo, a la que se unió Carlos, junto al gran cuadro que alberga el restaurante ”El Rincón de Sancho” y que representa el encendido de las singulares “Luminarias” de Fontanarejo.
Terminado el encuentro fuimos caminando, para “bajar” un poco la comida, por Gran Vía, Callao y Puerta del Sol, una céntrica ruta en la que suele confluir un gran gentío que va y viene. Por allí transitábamos a esa hora miles de visitantes y miles de madrileños. Nosotros, hartos de migas, entre ellos.

J. Muñoz

P1160611

P1160618

P1160614

P1160622

P1160631

P1160643

P1160647
P1160654
P1160659
P1160663

P1160664
 

 





TIEMPO DE COLLEJAS, “PELLUELAS” Y POTAJE

23 03 2018

FONTANAREJO CONSERVA UNA RICA GASTRONOMÍA EN SEMANA SANTA CON PLATOS TÍPICOS QUE SE COMEN, SOBRE TODO, EL JUEVES Y VIERNES SANTOS

Con la llegada de la Semana Santa, Fontanarejo pone sobre la mesa una rica tradición culinaria que, año tras año, tiene su máximo exponente en las jornadas del Jueves y el Viernes Santo. Durante esas señaladas fechas del calendario festivo y gastronómico sobresale, entre todos los platos, el riquísimo potaje al que, además de los correspondientes garbanzos y espinacas, se le suele acompañar con las peculiares  collejas. Para quien no las conozca, decir que la colleja es una singular verdura silvestre que la Real Academia Española (RAE) describe como una “hierba de la familia de las cariofiláceas, de 40 a 80 centímetros de altura, con hojas lanceoladas, blanquecinas y suaves, tallos ahorquillados y flores blancas en panoja colgante,y se come en algunas partes como verdura.” En las imágenes podemos ver la planta de la que se extraen las hojas para su posterior cocción. Al potaje se le acompaña también con las singulares “pelluelas”, una masa en forma redonda u ovalada que se elabora con pan rallado, huevo, perejil y ajo. Por último, el peculiar puchero local hay personas que lo suelen aderezar con un sabroso preparado a base de tomate empapado en vinagre, clavo y azafrán. Buenísimo

La Semana Santa en España, declarada el pasado año por el Consejo de Ministros como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial, es un fenómeno plural que aglutina valores religiosos, culturales y sociales. Y un apartado especial es, sin duda, el relacionado con la alimentación pues la Semana Santa ofrece cada año en numerosos rincones de las diversas comunidades autónomas una gastronomía específica de esas fechas que van desde los variados potajes de vigilia a las típicas torrijas, los escabechados, los hornazos, el “pa torrat”, los pestiños, las “monas de pascua”, las rosquillas etc.

En nuestro pueblo, además del citado potaje con collejas y “pelluelas”, es muy habitual comer también durante los días de Semana Santa la sabrosa tortilla de espárragos silvestres, el escabeche de bacalao, las natillas, los “sapillos”, el arroz con leche, los “canutillos” y las rosquillas. Todo ello marca un peculiar costumbrismo culinario local que tiene también, sin duda, un exquisito carácter identitario. El diario LANZA de Ciudad Real recogió hace dos años un reportaje sobre esta ancestral costumbre en una página que se acompaña en las imágenes.

Desde tiempo inmemorial, los de Fontanarejo hemos disfrutado durante el Jueves y el Viernes Santos de una abundantísima y exquisita comida que, afortunadamente, se ha sabido conservar y transmitir a lo largo del tiempo. Recuerdo que de pequeño escuchaba un simpático dicho popular que lo resumía así: ”Tres días hay en el año que se llena bien la panza, Jueves Santo, Viernes Santo y el día de la matanza“. Pues eso, a disfrutar de la tradicional gastronomía local en estos días de la Semana Santa 2018, y….  !!buen provecho !!

Justo Muñoz

 

 7-abril-2016 187

collejas abril 2016 474

collejas abril 2016 475

Potaje (1)

7-abril-2016 303

Tortilla2

ESCABECHE

gastronomia

Gastronomía Semana Santa





“NO QUIERO BELLOTAS ROTAS NI CASTAÑAS CON VENTANAS”…

24 12 2017

LOS MUCHACHOS DE FONTANAREJO PROTAGONIZABAN ANTAÑO, CADA 24 DE DICIEMBRE AL ANOCHECER, UN TRADICIONAL RECORRIDO POR LAS CASAS DEL PUEBLO  CANTANDO SINGULARES VILLANCICOS Y PIDIENDO EL AGUINALDO

 

Justo Muñoz Fernández

 

Ocurría cada Nochebuena al atardecer, entre dos luces. Los chavales de Fontanarejo protagonizaban antaño un bullicioso ritual festivo que tenía como recorrido las calles del casco urbano y como escenario las cocinas de las viviendas de nuestro pueblo. Los muchachos, provistos sobre todo de artesanales zambombas y alguna pandereta, se organizaban en grupos para ir pidiendo el aguinaldo por las casas cada 24 de diciembre al anochecer. Llamaban a la puerta de las viviendas al grito de “¿Se canta o se reza?”. Tras escuchar la respuesta de los moradores de la casa, que solía ser un también sonoro …!adelante!, los zagales llegaban hasta la cocina y, formando un corro al rescoldo de la lumbre, o rezaban un solemne Padrenuestro si se había registrado algún óbito reciente en la familia o cantaban un singular villancico. En otros casos salía a la puerta algún miembro de la familia y les daba el aguinaldo sin que cantaran ni rezaran.

Si, una vez en el interior, se les daba licencia para cantar, que era lo más frecuente, el villancico más tradicional decía, a modo de presentación, lo siguiente:

“Tengan “ustés” buenas noches, señores y señoritas/ que una noche como esta se reciben las visitas./Ya hemos “dao” las buenas noches y “ustés” las habrán oído/ ahora vamos a cantar el nacimiento del Niño. /Aquí nació el Niño, en este pesebre/ entre pajas lleno y nada de verde”.

A continuación se entonaba una letrilla muy singular refiriéndose por sus  nombres al matrimonio de la casa, que decía así: “¿Quién es ese caballero?, que en la silla está sentado/ si será el señor (nombre del marido), Dios le guarde muchos años. /No lo digo por su hacienda, ni por lo que me ha de dar/ es la señora (nombre de la esposa), que es la flor de este lugar./Señora (nombre de la esposa), no se enfade usted, que estas son coplillas que van para usted”.

Acabado este cántico se hacía un llamamiento al denominado “mochilero”, que era un miembro del grupo que se quedaba en la puerta o en el portal de la casa esperando la llamada para entrar en acción. Y se le citaba en estos términos: “!Entra, entra mochilero/ con la mochila en la mano/ que te den el aguinaldo, que nosotros ya nos vamos”. Ese era el momento en el que se les daba el aguinaldo a los muchachos. Aguinaldo que solía ser o unos embutidos de la reciente matanza casera del cerdo o unos mantecados o incluso, en tiempo más duros, un puñado de castañas o de bellotas. Como crítica hacia este último “agasajo” surgió otra simpática letrilla que señalaba lo siguiente:….“! No quiero bellotas rotas/ ni castañas con “ventanas”/ quiero lomo y longaniza/, para almorzar por la mañana”!

O este otro que decía, en plan positivo:“Cuchillito nuevo veo relucir/ lomo y longaniza nos van a partir”.

Con los aguinaldos recogidos por el mochilero de la cuadrilla, los chavales solían hacer una comida o se lo repartían a partes iguales.

Otro de los villancicos, con un claro mensaje solidario, que se solía cantar en Fontanarejo en aquélla recordada Nochebuena de nuestro pueblo era el siguiente:

“!Madre!, en la puerta hay un niño/ mas hermoso que el sol bello/ yo digo que tiene frío por que viene medio en cueros/. Pues dile que entre, se calentará/ porque en este Mundo ya no hay caridad”. 

Vayan, por último, estas dos letrillas de sendos cánticos navideños que también se entonaban antaño en nuestro pueblo:

“María les fue a pedir/ limosna a unos ganaderos/ y le dieron cuatro panes y la mitad de un cordero/, y San José dijo gran limosna es esta / vámonos María a poner la mesa”.

“Zambomba, zambomba, carrizo carrizo/los hombres del campo no comen chorizo/ que comen patatas y pimientos fritos”.

Sirva este recuerdo de una de las tradiciones en la Nochebuena de antaño en  Fontanarejo para felicitar desde este blog las Fiestas Navideñas 2017 y desear un venturoso año nuevo 2018, que está a punto de entrar.

 

48<script async src="

la foto








A %d blogueros les gusta esto: