DECIMOCUARTA “CARROLA”: AURORA Y OCASO DE UN FAUSTO DÍA

1 06 2017

La familia de don Miguel Crespo Baena, ilustre y estimado maestro, asiste al anual encuentro de la “Carrola”.

 

Un brumoso orto del veintisiete  de mayo auguraba día tormentoso.  El presagio se difuminó conforme avanzaban las horas, dando paso a una espléndida jornada.

Otro año más, y van catorce,  la Asociación Amigos de las Luminarias cumplió con el ritual celebrando el encuentro donde la degustación de la gastronomía autóctona y el debate tertuliano  se funden enriqueciendo a los asistentes.

Este año los invitados han sido los familiares de don Miguel Crespo Baena, recordado maestro en Fontanarejo de los Montes, porque como decimos aquí: “Dejó buen rastrojo”. Compartimos mesa y tertulia con su esposa, la fontanarejeña, Elisa Fernández Sánchez, sus hijos Carmen y Martín Ángel, también fontanarejeños, y otros familiares.

El escenario tuvo lugar en la dehesa boyal, en el paraje denominado “Cañá la Laguna”. Comenzamos la reunión con un brindis, por Fontanarejo de los Montes y por su pueblo Fernán-Núñez, auspiciado por Pedro, yerno, de don Miguel. Para ello nos sirvió un vino típico de la Campiña Cordobesa envasado en botellas personalizadas y que bebimos en copas igualmente personalizadas con un diseño alusivo al encuentro. Un detalle que le agradecimos por su gentileza. El ágape consistió en una deliciosa caldereta de chivo acompañada del respectivo “revientalobos”. Todo ello, como siempre, realizado con excelente maestría por Ceferino Muñoz. A los postres degustamos dulces variados, destacando una tarta típica de Fernán-Núñez.

Tras la comida, comenzó una animada e interesante tertulia donde Elisa y sus hijos evocando recuerdos nos comentaron cómo llegó don Miguel a nuestro pueblo. Corría octubre de 1946 cuando salió de su pueblo natal Fernán-Núñez con destino Fontanarejo de los Montes. El  viaje fue una odisea. Una vez que llegó a Ciudad Real por tren, viajó en camión por carretera en su mayor parte de tierra hasta Alcoba de los Montes y de aquí partió hacia Fontanarejo de los Montes en una mula por caminos y veredas  a través de sierras. Cuando llegó a su destino, escribió una carta a su madre donde le decía que aguantaría hasta Navidad pues anhelaba volver a su tierra. También le hablaba, en la referida carta, sobre las gentes de este pueblo como personas buenas y amables, muy sencillas, pobres y generosas. Permaneció en Fontanarejo de los Montes hasta 1957. Aquí conoció a Elisa con quien se casó en 1949 creando una familia.

Algunos de los asistentes a la tertulia fueron alumnos suyos y todos le recuerdan con cariño y como un maestro ejemplar.

Don Miguel siguió el magisterio en su pueblo natal Fernán-Núñez, pero nunca perdió la relación con Fontanarejo de los Montes donde tenía su familia política. Las visitas eran difíciles por las deficiencias en el transporte. El viaje duraba dos días desde Fernán-Núñez a nuestro pueblo. Pese a estos inconvenientes, mantuvieron vínculos permanentes que a lo largo de los años se han incrementado con los habituales encuentros entre amigos de ambos pueblos.

Tras la tertulia, a los huéspedes se les impuso el pañuelo verde, símbolo de las ancestrales Luminarias, y se les entregó un pergamino con la historia de nuestro lugar. Acto seguido, los agasajados firmaron en el libro de honor de la tertulia la “Carrola”.

En horario vespertino, recorrimos algunos parajes de la dehesa: el Cerrillo Alto, el Soto y la “Cañá Primera” deleitándonos con tan singular paisaje y de la diversidad de su flora.

Al  ocaso del día degustamos una parrillada de chuletas acompañadas de buen vino y animada conversación con nuestros distinguidos invitados y en especial la Tía Elisa, nonagenaria, en plenas facultades y a la que todos admiramos. Nos aguantó hasta el final de la noche. Nos despedimos gozosos de haber pasado un día afortunado.

Juan Manuel Gómez Fernández

IMG_8565
Pincha aquí para ver todas las fotos





INTENSA RUTA POR LA DEHESA BOYAL DE FONTANAREJO PARA REMEMORAR DESDE LOS ANCESTRALES “JOTRILES”, ADOBERAS, “POSTUEROS”, CHOZOS Y CARBONERAS HASTA LOS ANTIGUOS JUEGOS DE LA “BURRIA” Y EL “TRINQUETE”

23 06 2016

NUESTRO PAISANO ÁNGEL ALCAIDE ESPINOSA NOS GUIÓ POR UN MITICO PARAJE QUE ALBERGA  INTERESANTES  RINCONES, INCOMPARABLES PAISAJES, DURAS VIVENCIAS AGROPECUARIAS Y EMOTIVOS RECUERDOS

Justo Muñoz

La Dehesa boyal de Fontanarejo, además de albergar un singular paraje natural y paisajístico, guarda un gran patrimonio etnográfico local que tiene que ver con las viejas tareas agropecuarias, con antiguas costumbres que van desde los míticos chozos y carboneras hasta los ancestrales juegos del “Trinquete” y la “Burria”.

Para conocer de cerca tanta riqueza medioambiental y costumbrista hicimos a mediados del pasado mes de mayo una interesante ruta por la zona norte de la dehesa acompañados y guiados por nuestro paisano Ángel Alcaide Espinosa. Una caminata que completaba el paseo que realizamos hace ahora dos años por la parte sur-oeste.

Ángel ha sido, entre otras muchas cosas, vaquero y cabrero durante más de 40 años en tan apreciado recinto por lo que, sin duda, atesora una gran experiencia que, además, trasmite con precisión, emoción y con una lucidez envidiable a sus 77 años que cumplió hace poco. Nuestro particular guía, que recibió el pasado 30 de abril el galardón “Romero Cencío” por haber sido uno de los últimos cuidadores de los atajos comunales de nuestro pueblo, (el cabrero, concretamente), nos dio una gran lección de sabiduría ganadera y ruralista durante las más de cuatro horas que duró el recorrido. Ello nos permitió por un lado disfrutar de interesantes rincones e incomparables paisajes; y por otro escuchar o recordar acontecimientos e historias que, en algunos casos, impresionan pues tienen que ver con “noches de lobos” o con penurias y calamidades.

Entre los lugares que “pateamos”  cabe citar la “Cañá del Espirotal” Peña Gorda, la “Cañá Quemá”, la Hoya Honda, el Cerrillo Alto, el Soto, la Erilla de Guadiana, el Cerrillo de Cantos Blancos, “la Rinconá”, el Charco de los Muertos, el Chozo de las Tapias, el Barranco Mortecino, el Cerrillo de las Iniestas, la Peña de la Loma, la “Cañá Primera” etc. etc. En esta última pudimos ver las adoberas o zonas donde habitualmente se hacían los adobes con la tierra que se cavaba y a la que posteriormente se echaba paja y se pisaba con agua para lograr el barro antes de ponerlo en el molde de madera. También vimos el brocal del pozo y la antigua pila de granito que, en su día, estuvieron ubicados enfrente de la Fuente Vieja y supusieron, años atrás, una gran infraestructura para dar de beber al ganado.

Y hablando de agua, en alguno de los lugares del recorrido, como es el caso del Cerrillo Alto o de Peña Gorda, pudimos ver los cristalinos aljibes, metidos a veces entre las peñas, que tenían agua durante los meses más lluviosos y en los que los ganaderos llenaban de sus cantimploras, cubas o zaques.

LOS JOTRILES

En otro de estos rincones, como es el caso del Chozo de las Tapias, nos explicó Ángel en qué consistían los denominados “jotriles”, que eran un pequeño y singular chozo que se levantaba para resguardar de los lobos a los becerros recién paridos mientras las madres estaban uncidas al arado. Estos peculiares recintos “blindados” se construían aprovechando varios chaparros que formaban un círculo y que se cubría con espirotes, zarzas y espinos. Una habilidosa protección con medios naturales para los “chotillos” en ausencia de sus madres. Oímos también, en boca de tan experimentado guía, peculiares nombres de animales como los toros “Macareno” y “Jabalín”, el perro “Quimeras”,  las vacas “Carcelera”, “Jabonera” y “Cigarrera”, la “oveja Coronela” etc. que, por lo que refirió, dejaron una recordada huella animalista entre chaparros.

En un largo recorrido marcado por los cerrillos, los “postueros”, las cañadas, las trochas, los recodos, la flora, los “sesteros”, la fauna, las “querencias” del ganado, los charcos, los arroyos etc. etc. Ángel Alcaide dedicó un momento para hablar de los antiguos juegos con los que pasaban el rato los vaqueros y pastores que llevaban su ganado a la Dehesa. Se refirió a la denominada “Burria” y al “Trinquete”. Este último se practicaba lanzando con el impulso del pié las tradicionales “porras” que portaban los vaqueros, hechas con chaparros u otros arbusto. El jugador que perdía en el lanzamiento recibía los denominados “mantazos”  que eran muy celebrados por los ganadores y espectadores de tan ancestral juego.

En el caso de la denominada “Burria” era, según explicó nuestro guía,  un peculiar y juego muy similar al “golf”, pues se jugaba con las  citadas “porras” y consistía en golpear una pequeña bolita, que se hacía con corcha previamente cocida muy estezada, y lanzarla lo más cerca posible de un hoyo lejano o meter la artesana bola de corcho en el gua.

También nos refirió Ángel los juegos más infantiles en los que los “vaquerillos”  se entretenían jugando en plena dehesa boyal con singulares “toros” y “vacas” elaborados con horquillas de jara y con trozos de corcha. Todo un mundo de imaginación y disfrute en tan tierna infancia.

En otro momento nos encontramos en el recorrido con viejas “horneras” o carboneras, testigos de un tiempo en los que se elaboraba en la dehesa de Fontanarejo desde el tradicional “piconcillo” hasta el carbón. Este último combustible fue muy apreciado y demandado, siglos atrás, desde la ciudad de Toledo, en un período histórico en el que se llegó a implantar un impuesto, denominado “humazgo”,  que se pagaba por el “carboneo” de las dehesas boyales en los Montes de Toledo.

Un recorrido muy interesante y didáctico que, por otro lado, sirvió para disfrutar de un paisaje y de una vegetación exultante por las lluvias caídas en el primer tramo del mes de mayo, que fue el momento de nuestro recorrido como puede apreciarse en las fotos. Un paseo salpicado a veces por los charcos,  por las gamonitas, los “espirotes”, los jarales, las “uvas de la zorra”, los tomillares, las «campanitas de cañada», las margaritas, el almaraduz, los juncos, las chaparras etc… Vimos un mesto ( árbol mestizo, producto del alcornoque y la encina, parecido al primero en la corteza y a la segunda en el aspecto), que crece cerca de la “Cañá Primera”. Y terminamos comiéndonos una sartén de migas en el Aguilero con posterior tertulia. Una jornada completa y repleta de paisaje, de paisaje y también de aprendizaje.

P1080712 P1080711

P1080704 P1080669(1)

P1080664 P1080621

P1080552 P1080496

P1080477

P1080633 P1080590

P1080515//embedr.flickr.com/assets/client-code.js

P1080534//embedr.flickr.com/assets/client-code.js

Dehesa2//embedr.flickr.com/assets/client-code.js

Dehesa 1//embedr.flickr.com/assets/client-code.js





CALDERETA EN LA DEHESA

18 06 2016

La tertulia “La Carrola”, como viene siendo habitual por estas fechas, celebró su encuentro anual, ésta era la decimotercera edición, en torno a una caldereta de “chivo” en la que no puede faltar el típico “revientelobos” en la dehesa boyal de Fontanarejo. Tampoco faltaron para los postres dulces elaborados por algunas de las comensales, quienes pusieron todo el empeño porque resultasen del agrado de todos, como así fue.

En esta ocasión nuestros invitados fueron Pepi Zúñiga Gascón, de Navalpino, y su esposo Rafael Galán de la Flor,  de Valverde, quienes bien por procedencia o  por su trabajo han estado vinculados con la zona de Los Montes.

A los postres como viene siendo habitual se entabló la correspondiente tertulia con nuestros invitados en la que nos hicieron un recorrido por su participación activa para que el “campo de tiro” que el gobierno de turno tenía previsto ubicar en la finca “El Salobralejo” de Anchuras no se llevara a cabo. Rafael comentó como en una asamblea de  los vecinos de Anchuras, de forma espontánea, prácticamente todos estuvieron de acuerdo en llevar su oposición a la medida hasta donde fuera necesario y aunque recibieron muchas presiones desde diferentes ámbitos, tanto del poder gubernamental como de otros poderes fácticos, fueron capaces, con la unión de todos, de resistir y hoy treinta años después el campo de tiro no existe en este lugar.

También se habló del interés de ambos por el medio ambiente y del libro del que Rafael es coautor y que versa sobre la flora y la fauna en la provincia de Ciudad Real, que será presentado en breve.

 A la caída de la tarde hicimos un pequeño recorrido por diferentes  parajes de la dehesa, cerca del “soto” pudimos contemplar el brocal que antiguamente se encontraba en el pozo que había  junto a” la fuente vieja”  y en el que se puede observar una inscripción que bien podía ser la de la fecha de su elaboración, en este recorrido también nos encontramos con dos mestos (árbol híbrido entre encina y quejigo) ambos dignos de ser protegidos por la escasez de su especie.

La velada, dado que ya nos encontrábamos en el mes de junio y no se podía hacer fuego en el campo la terminamos con una parrillada de chuletas en un domicilio particular en el pueblo.

 
IMG_5953 IMG_20160604_143843

IMG_20160604_141844 IMG_20160604_142033 (2)

IMG_20160604_150518 IMG_20160604_165540

IMG_20160604_165606 IMG_5952

IMG_20160604_180734 IMG_5947

IMG_5950 IMG_5951

IMG_5954 IMG_5955

IMG_20160604_202817//embedr.flickr.com/assets/client-code.js





CEFERINO Y ELOY MUÑOZ ASISTEN A LA TERTULIA “LAS MIGAS” CELEBRADA EN “EL AGUILERO”

26 05 2016

LOS DOS INVITADOS, QUE SON REFERENTES DE LAS TAREAS AGROPECUARIAS EN NUESTRO PUEBLO, FIRMARON EN EL LIBRO DE HONOR, RECIBIERON UN PERGAMINO CON LA HISTORIA DE FONTANAREJO Y EL SIMBÓLICO PAÑUELO VERDE DE LAS “LUMINARIAS”

Jornada completa que se inició, días atrás, con una ruta por la Dehesa Boyal de nuestro pueblo guiados por Ángel Alcaide Espinosa, (a la que dedicaremos un amplio reportaje próximamente); siguió con una comida a base de migas con sus tropezones en “el Aguilero” y terminó con una interesante tertulia en la que participaron Ceferino Muñoz Muñoz y Eloy Muñoz Martín, que asistieron como invitados al encuentro gastronómico como referentes de las tareas agropecuarias de Fontanarejo. Esta es la quinta vez que celebramos una “tertulia miguera” itinerante por parajes de nuestro término municipal como la Graja, Valdepajares, el Río o el Aguilero.

Comimos al aire libre aprovechando la buena climatología y tras “apretarnos una sartená” de migas con abundantes “tropezones” a base de pimientos verdes y “chorruznos”, chorizo, bacalao, sardinas, arrope, miel y leche (migas “canas”); llegó el tiempo de la charla en al que se habló de las tareas ganaderas de la que ambos invitados tienen gran experiencia. Entre el anecdotario y las vivencias, repasamos numerosas fotos retrospectivas que nos “trasladaron” al Fontanarejo de antaño con las verbenas agosteñas, los toros en la plaza de carros, las ancestrales majadas, las escuelas, las besanas, las mojigangas etc. etc.

Ceferino y Eloy firmaron en el libro de honor de la tertulia “Las Migas” donde dejaron sendos y emotivos mensajes sobre el encuentro y la compañía. Ambos recibieron un pergamino con la historia de Fontanarejo desde su orígenes hasta nuestros días. También se les impuso el simbólico pañuelo verde de nuestras tradicionales “Luminarias” de romero verde que los fontanarejeños encendimos hace poco, un año más, siguiendo una tradición que se ha perpetuado.

Jornada grande de intenso paisanaje, de distendida tertulia, de impresionante paisaje tras las lluvias primaverales… y también de potente gastronomía fontanarejeña con unas riquísimas migas…que nos comimos de pie y en sartén, paso adelante y paso atrás, como mandan las normas y exige la tradición gastronómica de las comidas rurales en grupo.

P1080590 P1080724 P1080743 P1080750 P1080772(1) P1080786 P1080805 P1080807

P1080809 P1080828

P1080832 P1080838





TONI OCHOA FIZ ASISTE A LA TERTULIA FONTANAREJEÑA “LAS MIGAS” CON MOTIVO DEL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER 2016

15 03 2016

EL ENCUENTRO TUVO COMO ESCENARIO LA CASA DE CASTILLA LA MANCHA EN MADRID Y NUESTRA PAISANA, JUNTO CON SU MARIDO JACINTO SÁNCHEZ, FIRMARON EN EL LIBRO DE HONOR. TONI RECIBIÓ UNA FOTO PANORÁMICA DE FONTANAREJO DEDICADA.

 

“La Tertulia Las Migas”, que impulsa un grupo de fontanarejeños en Madrid, celebró el Día Internacional de la Mujer 2016, invitando a Toni Ochoa Fiz, una paisana nuestra trabajadora desde su juventud hasta hoy. Toni regenta desde hace 27 años, junto con su marido Jacinto Sánchez Fernández, que también asistió al encuentro; el restaurante “Casa Jacinto”, ubicado cerca de la Plaza de España. En esta Ocasión, Toni y Jacinto dejaron los fogones y el comedor pues el ágape, y la posterior tertulia, tuvieron como escenario el bar-restaurante de la Casa de Castilla La Mancha en Madrid, que se ubica muy cerca de la madrileña Puerta del Sol. Nos sirvieron unas muy buenas migas y, ya que estamos en vísperas de Semana Santa, también probamos unas riquísimas torrijas.

Tras dar cuenta de las migas con sus tropezones, mantuvimos una interesante tertulia con el matrimonio Toni/Jacinto. Hablamos de sus inicios laborales en Madrid cuando eran muy jóvenes. Y, sobre todo, resultó muy interesante conocer sus diversas experiencias culinarias con los diversos negocios que han regentado en la capital, siempre relacionados con la hostelería. Desde aquél bar que tuvieron, años atrás, en Leganés, hasta el que regentaron en la Plaza de Olavide. Posteriormente, en el mes de junio del año 1989, abrieron su actual establecimiento gastronómico, “Casa Jacinto”, un conocido restaurante ubicado en la calle del Reloj número 20, en el Madrid de los Austrias. En el recinto, que atiende Jacinto y Toni está al frente de los fogones, sirven platos basados, fundamentalmente, en la cocina tradicional española. El restaurante “Casa Jacinto” va a cumplir dentro de tres meses 27 años, un dilatado periodo de tiempo de una intensa, extensa y rica actividad gastronómica en la que su cocido madrileño es uno de los platos muy demandado y valorado por la clientela.

Tras la charla, en la que visionamos numerosas fotos del Fontanarejo del ayer con la trilla, las fiestas de Agosto, los quintos, las rondas, las viejas escuelas etc, Toni y Jacinto firmaron en el libro de honor de “La Tertulia Las Migas” donde dejaron plasmados mensajes de agradecimiento y paisanaje. Y Toni, con motivo del Día Internacional de Mujer, recibió un clavel y una foto dedicada con una preciosa panorámica de Fontanarejo, su pueblo, que Toni recuerda muchísimo y en el que ella y su familia (Ana, su madre, (q.e.p.d.); Antonino su padre y su hermano Francisco), vivieron durante muchos años en la calle Empedrada.

Como ya conocen los seguidores del blog, precisamente en “Casa Jacinto” se celebran muchos de los encuentros gastronómicos convocados por la “Tertulia Las Migas”, que nació en octubre del año 2013 promocionada por un grupo de fontanarejeños.

J. Muñoz

 

la foto (6)//embedr.flickr.com/assets/client-code.js

P1060478//embedr.flickr.com/assets/client-code.js

P1060486//embedr.flickr.com/assets/client-code.js

la foto (1)//embedr.flickr.com/assets/client-code.js

P1060519//embedr.flickr.com/assets/client-code.js

P1060514//embedr.flickr.com/assets/client-code.js

la foto (3)(1)//embedr.flickr.com/assets/client-code.js

P1060529(1)//embedr.flickr.com/assets/client-code.js

P1060532(1)//embedr.flickr.com/assets/client-code.js





Restaurante “El Rincón de Sancho”, un lugar de Madrid con aires, decoración y sabor a Fontanarejo

28 03 2015

P1000923

IMG_1655

IMG_1656

P1000889

P1000904

P1000891

P1000897

P1000907

IMG_1639

P1000934

P1000924

P1000920

La tertulia “Las Migas” entrega un cuadro a nuestros paisanos Carlos y Juanma como reconocimiento al singular recinto gastronómico

Si usted llega al “Rincón de Sancho”, un céntrico restaurante de Madrid ubicado muy cerca de la Plaza de España y próximo al singular templo de Debod, se encontrará con algunos detalles que le llamarán la atención: En la misma puerta hallará plantadas dos matas de romero verde en plena sazón; nada más pisar en el interior del recinto gastronómico verá junto a la barra un magnifico cuadro, pintado por Andrew Shepperd con gran realismo, que refleja el encendido de las peculiares “Luminarias” de romero que los fontanarejeños encendemos puntualmente cada 30 de abril al atardecer; y justo al lado podrá leer un pergamino enmarcado que reseña la historia de Fontanarejo desde sus orígenes hasta casi nuestros días. Si, además, le preparan unas magníficas migas, está usted en un lugar de Madrid con aires, decoración y sabor a Fontanarejo. Así lo percibimos algunos fontanarejeños que acudimos de vez en cuando por allí a degustar la gastronomía mas autóctona y a disfrutar del paisanaje más intenso y extenso. La última vez fue esta misma semana, en vísperas de la Semana Santa, y nos comimos una sartén de migas “de Cuaresma” acompañada de tropezones de “vigilia”, es decir a base de bacalao, sardinas, pimientos verdes, boquerones, pimientos “chorruznos”, uvas, arrope y leche. Estaba todo “cojonudo”.

Al terminar tan suculento ágape, los miembros de la tertulia “Las migas” decidimos entregar un cuadro a nuestros paisanos Carlos y Juanma como reconocimiento a su afán por mantener presentes en su restaurante tantos y tan queridos símbolos de nuestro pueblo y algunos de los platos más típicos de nuestra tierra. El cuadro, que recoge una foto de ambos hermanos, hijos de Cele y Celia y nietos de la tía Adela y del tío Telesforo, tiene grabado el siguiente texto….”El rincón de Sancho, un lugar de Madrid con sabor a Fontanarejo”.

Recordar que este restaurante, que llevan Carlos y Juanma, es uno de los recintos culinarios en los que se celebra la tertulia “Las Migas”, que impulsan un grupo de fontanarejeños en Madrid.

J. Muñoz





LOS HERMANOS AMELIA Y SILVIO GARCÍA ASISTEN COMO INVITADOS A LA TERTULIA “LAS MIGAS” CELEBRADA EN MADRID

26 02 2015

21

5

2

3

8

10

7

12

15

18

17

16

20

19

Se amontonaron los recuerdos: Entre ellos los inolvidables y ajetreados atardeceres de antaño en Fontanarejo cuando regresaba el ganado del campo y entraba al pueblo siguiendo un riguroso orden: primero los cerdos de la piara, después las yeguas, a continuación la “vacá” y, finalmente, las cabras.

El restaurante “Casa Jacinto”, ubicado muy cerca de la madrileña Plaza de España, y regentado por nuestra paisana Toni y su marido Jacinto, fue el escenario del último encuentro para degustar una sartén de migas, elaboradas a la vieja usanza. Asistieron como invitados a la tertulia “Las migas” los hermanos Amelia y Silvio García García, dos estimados paisanos, con los que charlamos de sus vivencias infantiles y juveniles en Fontanarejo. También hablamos además de su posterior actividad en Madrid como peluqueros.

Nos comimos unas riquísimas migas que tostó y cocinó Toni. Entre los tropezones, no faltaron la panceta, el chorizo, los pimientos verdes, los boquerones, los pimientos “chorruznos”, etc. Hubo brindis y cerramos el ágape tomando migas “canas” con leche bien fría. Muy bueno todo.

Los recuerdos del ayer en nuestro pueblo marcaron la tertulia, entre ellos las antiguas escuelas y los maestros-as que tuvieron ambos hermanos durante los años que vivieron en Fontanarejo: D. Miguel, D. Antonio, Dª Genoveva, Dª Pilar y Dª Eri. Silvio nos mostró varias fotos de entonces, entre ellas la que acompañaba a su cartilla de escolaridad. También hablamos de sus inicios como peluqueros, Amelia ya en Madrid, pero Silvio comenzó en el oficio muy joven cuando acudía por las tardes-noches aprender a la barbería con el tío Donato, muchas veces cuando volvía de la Dehesa de cuidar durante todo el día la “yeguá” del pueblo con el “amaneo” de cada uno de los animales. Recordamos también que, antaño, se ajustaban los “yegüeros” el día de San Miguel (29 de septiembre) y el cobro a los propietarios de las yeguas se realizaba en grano. También nos vino a la memoria la inolvidable imagen de aquellos ajetreados atardeceres cuando regresaba el ganado del campo y entraba al pueblo guardando siempre este riguroso orden: primero los cerdos de la piara, después las yeguas, a continuación la “vacá” y, finalmente, las cabras. ¡!Qué tiempos!!. Años aquellos también de ir a buscar nidos, de jugar al “Trínquete” en la Cañá Primera o el Chozo de las Tapias, de siega y, en definitiva, de experiencias imborrables en nuestro querido pueblo.

Amelia y Silvio recibieron un pergamino que recoge la historia de Fontanarejo y un pañuelo verde, simbólico de nuestras singulares Luminarias” de romero verde. Después firmaron en el libro de honor de la tertulia “Las migas”.

Al final se incorporaron a la charla nuestros también paisanos Paco y su esposa Gliceria. Con ambos visualizamos un puñado de fotos del ayer fontanarejeño…los quintos, las besanas, los toros en la plaza de carros, las majadas, la escuela, los baños en el Charco de la Losa etc. etc. La charla terminó ya casi anochecido con multitud de anécdotas. Echando la vista atrás, Amelia recordaba emocionada su primer regalo el día de Reyes cuando era una niña y Silvio dio cuerda al recuerdo de sus primeros años en Madrid…. “cuando la entrada del cine costaba cuatro o cinco pesetas”. Concluimos haciéndonos todos una foto para el recuerdo de un encuentro en el que el paisanaje fue muy intenso.

J. Muñoz








A %d blogueros les gusta esto: